Shiraz Der Mosessian,
Beirut, Líbano
Hace exactamente una semana que dejé atrás mi amada Armenia y llegué a Beirut, un lugar donde aprendí la noción de la eterna aventura de encontrar un hogar. Dejé atrás mis recuerdos, aventuras, experiencias, y por último pero no menos importante, un pedazo de mi corazón. Sé con certeza que cada armenio que visitó Armenia, tiene una parte enterrada en algún lugar dentro de las cadenas montañosas rocosas, que de una manera surrealista, mantiene esas piezas a salvo, y cada vez que estas montañas te llamen, te encontras a vos mismo en el próximo avión rumbo a Armenia para estar en contacto con un pedazo de vos que te dejó un vacío mental y emocional.
No quiero ser muy romántico con Armenia, todos estamos enamorados de este país en distintas formas, en las doramas de amor más sinceras y hermosas, y no quiero hablar de lo que pude ofrecerle a este pedazo de tierra rocosa, sino que me gustaría hablar de lo que Armenia me ofreció. Si tuviera que resumir mi experiencia de voluntariado entera y qué me enseñó en una frase, diría que Armenia despertó la esperanza en mí.
Aprendí un sinfín de cosas en Armenia, y en el avión de regreso a casa, sabía que no estaba volviendo siendo la misma persona que llegó a Armenia unos meses atrás, fue una experiencia transformadora que las palabras no pueden describir. En resumen, mi perspectiva de vida era completamente distinta a lo que era antes.
Estoy segura que todos los voluntarios pueden decir las mismas palabras exactas, capaz en frases que son más significativas y emocionantes. Quiero apreciar a cada voluntario que encontré durante mi viaje. Sos todo lo que se trata Birthright Armenia. Todos venimos de diferentes partes del mundo, con antepasados de diferentes culturas y un sinfín de caracteres y mentalidades, y aún nos conectamos inmediatamente, creamos amistades que no tienen fin, y a veces, pasamos al siguiente paso y nos llamamos unos a otros familia. Es acá donde los créditos deberían ir a Birthright Armenia, con su espectacular concepto y su increíble staff que nos dio la oportunidad de sacar lo mejor de cada uno de nosotros. Sin embargo, además de todo lo que Birthright nos brindó, para mí la cosa más importante es que sacó lo mejor de cada voluntario, aunque no estábamos obligados a comportarnos de la mejor manera, elegimos hacerlo. Me dí cuenta que sacar lo mejor de las personas se puede lograr, cuando las circunstancias son las correctas.
Vivimos en un mundo donde el caos y la guerra se convirtieron en parte de nuestras noticias diarias, no estamos sorprendidos de ver que la codicia lleva a la violencia, la muerte y el sufrimiento no nos afecta, y el sufrimiento de las personas no es de nuestra incumbencia, por lo que de alguna manera perdimos la esperanza en el bienestar de la humanidad y el individualismo se convirtió en el lema de nuestras vidas, hasta que llegamos a Birthright. Nos brindaron las mejores circunstancias posibles, desde las conmovedoras familias anfitrionas hasta los lugares laborales desafiantes, y experiencias interminables en los hermosos paisajes de Armenia, y podes ver cuán genuinamente felices son todos. Nos tratamos unos a los otros con respeto, amor, cuidado y afecto, todos estamos con nuestro mejor carácter, dispuestos a estar ahí para nuestro compañero voluntario sin importar cuán mucho o poco esfuerzo requiere la situación, vivíamos en una forma de hermandad y sororidad. Esto es lo que personalmente creo que es el mayor logro de Birthright Armenia, el hecho de que nos reflejó la posibilidad de vivir con personas de diferentes or´genes y, en una escala mayor, me hizo creer que, en las circunstancias adecuadas, la humanidad podría vivir en paz y armonía.