Volando por las montañas del Càucaso al amanecer, sin aliento por la belleza que estaba contemplando desde el asiento de la ventana. Este fue el momento en el que me di cuenta que mi viaje por Armenia estaba finalmente sucediendo y que estaba tan cerca que lo podía sentir. Aproximadamente, una hora y media despuès que el aviòn sobrevolò el monte Arakats y aterrizò en el aeropuerto internacional de Zvarnots, lo que convirtiò el 11 de junio de 2019 el primer dìa de mi vida que iba a pasar en mi tierra ancestral.
Tenè paciencia si estoy haciendo que esto suene exagerado, pero venir acà fue muy especial para mí como para atenuar el entusiasmo que todavía siento 10 semanas después.
Hace poco más de un año atrás, no sabía incluso sobre Birthright Armenia, pero eso no es tan sorprendente. Podes decir que incluso como americano armenio de Los Ángeles en casa, estaba más fuera de contacto con mis raíces. Hablé armenio en casa, disfrutaba todas nuestras increíbles comidas y asistía a los bacanales que son los casamientos armenios. Cuando naces con una etnia, estos son los tipos de conexiones culturales que haces pasivamente porque tu familia te las sirven en bandeja de plata. Pero es diferente cuando vos activamente buscas algo más profundo para vos: una completa inmersión en el servicio y la exploración.
Ya que me enfoqué más en la ciencia de la salud en casa, quería hacer algo diferente para servir en Armenia, por lo que decidí ser voluntaria en el arte. Pensé que de esta manera podía tomarme un descanso de mi rutina diaria y dedicarme a mi pasatiempo favorito. Uno de mis trabajos, la ONG PATMI Cultural busca preservar la cultura e historia convirtiendo historias colectadas del pueblo de Meghradzor en obra de arte. Mi trabajo consistía principalmente en traducir estas historias y prepararlas para la publicación online. Lo que más disfrutaba era mi participación en la organización del campamento anual de verano. Enseñé a niños locales la ilustración y pinté mi primer mural con ellos. En mi otro trabajo, un negocio en Yerevan llamado In Art Studio, ayudè mayoritariamente a niños a crear trabajos de arte de cerámica mientras aprendía el oficio yo misma. En retrospectiva, estoy contenta con mi experiencia siendo voluntaria en esos dos lugares de trabajo gracias a la variedad de trabajos desde traducción de lenguaje hasta creación de arte.
En cuanto a la exploración, hay excursiones que Birthright Armenia arregla para vos. Tan divertidas y esenciales que son, deberìas personalizar los tuyos. De las que planeé con grupos pequeños de voluntarios, quizás la más significativa para mí fue nuestro viaje por el día a Vanadzor.
Ningún resumen de mi primera experiencia en Armenia es completo sin mencionar mi peregrinaje a esta tercera ciudad más grande de Armenia y el origen de mi familia. Acá exploré un lugar que es más tranquilo que el bullicioso Yerevan. Pasé por el instituto donde mi madre ganó su título de profesora de matemáticas. Y tuve la chance de ver la casa vieja de mis padres y conocer personas en el barrio que aún vivían ahí y nos recordaba. Sentí el honor de unir el puente entre mi familia inmediata y mis amigos y parientes que ví por última vez casi 30 años atrás cuando no habían smartphones, Whatsapp, Facebook, Viber, y otros para comunicación a larga distancia. Ahora se puede estar en contacto más fácil.
Ahora, una breve descripción de Birthright Armenia. Mediante este programa, vas a ver el país a través de un par de lentes únicos. Vas a involucrarte con los locales en sus casas donde te van a tratar con una hospitalidad sin igual. (Para mi madre anfitriona, Lyalya, ¡absolutamente genia! Gracias por darme un ambiente tan cómodo para vivir). Vas a perfeccionar tu armenio con profesores y compañeros voluntarios en tus clases de lengua dos veces a la semana. (Gracias, Mane y Diguin Anahit, por su paciencia y experticia). Vas a visitar varios lugares y ser parte de actividades emocionantes, algunos no están típicamente en la guía turística armenia. (¡Buenas elecciones, Hayk, y gracias por las risas!) Vas a trabajar con un equipo que está constantemente miendo tu satisfacción con cada aspecto de tu experiencia y está pronto para tomar acción si no estás 100% contento. (Kohar, Sevan, Ruzanna, y Lusine, los estoy mirando.) Y no puedo concluir este párrafo sin hacer una mención especial a la santidad de las amistades internacionales que vas a hacer acá. Después de todo, es la gente que hace la experiencia. Ahora, si alguna vez me encuentro en Rusia, Canadá, Alemania, Suecia, Líbano, Kazajistán, Australia, Francia u otras partes de los E.E.U.U., sabré que tengo amigos a los que puedo contactar. (Ustedes saben quiénes son).
Elegir participar en Birthright Armenia fue insulsa para mí, porque fue una de las decisiones más espontáneas que hice. Y estando en un país diferente con voluntarios de todo el mundo, necesitas flexibilidad, por lo que la espontaneidad es algo que adoptas mientras estás en Armenia. Abrazá lo inesperado. Por definición, nunca sabes qué puede traer. Para las personas que conocí en Vanadzor, por ejemplo, traigo al azar una nueva parte de la familia Kechechyan de regreso a la ciudad, incluso si es solo por un día.
Ahora, que la fecha de mi vuelo de regreso a Los Ángeles se acerca cada vez más, finalmente, me estoy viendo a mí misma que diez semanas no fueron tiempo suficiente. Sé de experiencias en el pasado, que puedo ser propensa a la nostalgia, por lo que fui a lo seguro y mantuve mi estadía acá al mínimo. ¡Pero vos haces el cambio! Y capaz es algo del aire, comida, o el agua de los pulpulaks super convenientes de Armenia, pero me sentí más saludable y con más energía que me había sentido en un largo tiempo. Así que el cambio no es solo mental; también puede ser físico.
Mi mayor lamento es no poder quedarme más tiempo. Vuelvo al colegio el próximo mes y reanudo mi vida en los Estados Unidos. Pero la experiencia que Birthright Armenia me dio es una para los libros, y nunca más voy a mirar mi amenidad en la misma forma ni lo daré por sentado. Voy a acordarme de este tiempo como el esfuerzo más emocionante de mis 25 años de vida.
¡Así que completá la solicitud, hacé las valijas, y համեցեք!
Gayane Maria Kechechyan
Montebello, E.E.U.U.