Kevork Krikorian
Montreal, Canadá
26 de noviembre de 2018, recibí un email de Lusine Avanesyan, coordinadora de trabajos en Yerevan, que me sugirió ser voluntario en Gyumri por un mes o dos. Acepté sin tener idea sobre la ciudad que se había partido al medio durante el terremoto de 2018. Tres meses después del email, llegué a Gyumri. Pero, tres décadas atrás, Leninakan “Gyumri” aún tiene que recuperarse de este gran desastre. Llegué a Gyumri con una chica “Marshutka” con otros voluntarios; éramos un grupo de cinco. Desafortunadamente, la primera cosa que nos dimos cuenta fueron las ruinas que quedaron luego del terremoto.
Mirando las fotos arriba, uno piensa que Gyumri sigue en una mala situación. Capaz sí, pero no tanto como estaba hace dos décadas atrás. Me enamoré de la arquitectura, cultura, y la gente (tienen el mejor humor, creéme). Hice voluntariado en Gyumri un mes y medio solo, pero me impactó más que Yerevan, donde fui voluntario por dos meses. Todos me preguntaban: “¿Qué ciudad preferís, Gyumri o Yerevan”, y mi respuesta siempre era: “No podes comparar las dos, Gyumri es completamente diferente que Yerevan, ambas ciudades están en el mismo país, pero Gyumri es diferente, es increíble.”
Amé cada mili segundo que pasé en esta hermosa ciudad que los armenios, probablemente, se olvidaron que es la segunda ciudad más grande de Armenia. Mis lugares de trabajo en Gyumri eran HAH (Historic Armenian Houses) y Armenian Caritas; amé todo de mis trabajos, ¡todo! ¡Gracias por el escuadrón Gyumri Myumri con el que pasé mi tiempo! Nanor, Raffi, Serena, Nechan, Razmig, Talar, Tina, Shant, Razmig, Bianca, Sophia, Ani y Mary, ¡ustedes chicos son lo mejor1 Sin olvidar el staff de BR en Gyumri, Sona y Berj, ¡los amo chicos! ¿Mencioné que tuve mi mejor familia anfitriona? Te lo dejo para que averigües quiénes eran.