Aunque parezca difícil de creer debido a mi apariencia, estuve involucrado en la comunidad armenia toda mi vida. Asistí a la Escuela Armenia Kwouzian Zekarian Vasbouragan en San Francisco desde jardinera hasta octavo grado, serví en el altar de la Iglesia St. John Armenian Apostolic y participé constantemente en muchos eventos comunitarios del Área de la Bahía en general.
Desde que aprendí sobre Urartu durante la clase de historia en quinto grado, me fascinó la historia del Antiguo Cercano Oriente. Ese interés inicial se convirtió en mi vía de investigación elegida, lo que me llevó a mi maestría en Estudios del Medio Oriente en la Universidad de Chicago.
Durante mis estudios, siempre estuve interesado en los trabajos académicos armenios. Uno de mis objetivos como académico era sacar a la luz las perspectivas sobre la historia del Medio Oriente, ya que la erudición armenia a menudo se ignora o se descarta. Nunca voy a olvidar el momento en el que le estaba explicando ese objetivo a alguien, que parecía no poder comprender que existieron historiadores armenios después de Movses Khoranetsi.
Habiendo visitado Armenia dos veces en los últimos dos años (uno con la Fundación Luys), tuve la oportunidad de conocer varios estudiantes y académicos locales armenios Su entusiasmo e inteligencia me siguen sorprendiendo. Sin ellos, esto no hubiera sido posible.
Luego de recibir el email preguntándome si quería enseñar un curso en el Departamento de Estudios Orientales de la Universidad Estatal de Ereván (YSU) como pasante, estaba en un estado de incredulidad. Tuve que leer el mensaje varias veces para asegurarme de que era real. Poder trabajar y vivir en Armenia ya es un gran honor para mí, pero poder enseñar acá fue una oportunidad increíble. Obviamente, dije que sí.
Al llegar a Armenia, rápidamente, amplié el alcance de mis proyectos y asumí una ubicación adicional enseñando un curso de inglés en el recién inaugurado centro de aprendizaje Study for Success. También, comencé a enseñar un curso académico de escritura en inglés en YSU. A pesar de toda mi preparación para mis lugares de trabajo de voluntariado, no pude evitar sentirme incómodo al tomar tantos cursos de enseñanza a la vez.
Unas semanas atrás, tuve la oportunidad de dar una conferencia sobre la historia aqueménida para los estudiantes de maestría del departamento de Historia Universal. La sala estaba llena y la presión estaba encendida. Cuando todo terminó, todos aplaudieron y me dieron las gracias por la conferencia. Les agradecí. Fue un gran honor para mí enseñar en armenio en una universidad en Armenia. Fue como un sueño.