Adrik Grigorian
(Houston, TX, USA)
Decidir ser un voluntario en Armenia no tuvo dudas. Minutos después que mi hermana me recomendó aplicar para Birthright Armenia, yo estaba en el sitio web escribiendo mi solicitud. Mi hermana hablaba constantemente sobre su estadía en Armenia y yo sabía que quería tener esta experiencia.
Con una especialización en negocios y trabajando con computadoras como hobby, Aremenian Volunteer Corps (AVC) me colocó para trabajar en el Centro Tecnológico de Gyumri. Esperaba solamente enseñar cursos de computación en diseño de web, optimización de motores de búsqueda y PHP. Mientras planificaba mi agenda con Malya Yeghoyan, la subdirectora, me encontré con un problema mayor. Luego que los estudiantes terminaban sus dos años en el Centro, un gran porcentaje de estudiantes no podían encontrar trabajo. Luego de escuchar esto, empecé con una iniciativa para cambiar la marcha y ayudar a los estudiantes a buscar trabajo independiente en países extranjeros. Nunca tuve experiencia para encontrar trabajo, pero trabajé como gerente de proyectos para una pequeña empresa en Houston que constantemente subcontrataba. Trabajando con esta empresa, aprendí a buscar ciertas cosas en un codificador, principalmente la presentación. Con el conocimiento de qué esperan de un codificador y qué buscar en un codificador, cambié las cosas. Al principio hice el trabajo sucio de los graduados, salía y buscaba pequeños proyectos y representaba a los codificadores. Mi trabajo era muy apreciado, pero esa no era la solución. Por más cliché que suene, es el momento de enseñar al pescador a pescar. Enseñé una clase sobre cómo buscar trabajo, dónde buscar, cómo presentarse a ellos mismos, y demás. Esto fue lo más gratificante ya que los graduados estaban ansiosos por buscar trabajo y tuvieron éxito. Definitivamente fue un impulso moral para los graduados y los futuros graduados, estaban emocionados de aprender más porque sabían que había una luz al final del túnel. Como consecuencia, me hizo sentir orgullosa de ellos y como resultado, me hizo pensar que la educación es la clave de muchas puertas y posibilidades.
Gyumri es una ciudad distinta, se enfrentó a un gran colapso económico y aún no se desarrolló tanto como Yerevan. Es una sorpresa ver a los ciudadanos con tan poco y tener tanto que esperar. A través de todas las luchas que tuvieron, ellos siguen viviendo como personas felices y afectuosas. Cuando llegué, fue raro que las personas me invitaran a sus casas a tomar café porque yo era de la diáspora. Nuestro grupo en Gyumri es fácilmente distinguido por los factores sociales como la forma de vestir. Sin embargo, nos aceptaron como residentes, todos los conductores de la Marshutka (mini ómnibus) número 20 me saludaban cuando me subía, una pareja me invitó a salir a tomar algo, pero tuve que negarme. En general, Gyumri es mejor por el estilo de hospitalidad sureña que tienen, es relajado pero aún tiene mucho que esperar. Los voluntarios que están conmigo son, en general, grandes personas y sin ellos hubiera sido un poco difícil, pero afortunadamente todos nos convertimos en grandes amigos.
Mi familia anfitriona mejoró enormemente mi experiencia en general. Solamente me tomó un día pasar de ser un invitado a un miembro de la familia. Me refiero a miembros de la familia como madre, padre, hermano y hermana. Básicamente todo se reduce a eso, somos familia. Mi madre anfitriona siempre dice que soy su hijo perdido, nos cuidamos y ayudamos unos a otros como podíamos. Mi madre anfitriona es una panadera que perdió su tienda luego del terremoto de 1988, pero aún hornea en su casa para abastecer de pasteles un local de comestibles. Ella siempre quiere nuevas ideas, así que un día tuve un par de docenas de fotos de tortas y pasteles que saqué de internet. Cuando empecé a mostrarle las fotos, sus ojos se iluminaron como si fuera la mañana de Navidad.
Mi experiencia acá tuvo un gran impacto en mi vida, comenzando desde una perspectiva comercial hasta una familia perdida de hace mucho tiempo. Para mí, Armenia es tierra intocable, hay mucho para expandir y muchas cosas para mejorar. La configuración de los forums de Birthright Armenia me iluminaron para formar un negocio de algún tipo en el futuro, desde producción hasta servicios. Actualmente, hay grandes personas en Armenia, pero depende de nosotros, los voluntarios de la diáspora de ayudar y mostrar liderazgo. La familia en la que me quedé siempre va a estar en mi memoria y mi corazón. Son personas por las que gané más que confianza y respeto, son familia. Es difícil para mí no tener a ninguno de los dos en el futuro.