Viviendo en Los Ángeles, un lugar privilegiado para la fusión cultural, una pregunta común con la que me topaba era “¿De dónde eres?”. Con alegría respondía a esta pregunta. Crecí identificándome como armenia y hablando armenio. Este era un tema de conversación común en un país formado por inmigrantes. Sin embargo, lo que no esperaba era que me hicieran la misma pregunta en Armenia. Esta pregunta iba a ser abordada en un contexto determinado por los lugareños: “¿Qué tipo de armenio eres?”.
¿QUÉ TIPO DE ARMENIO ERES?
Es habitual que la gente me diga que hablo un tipo antiguo de armenio, que pronunció las letras de forma diferente y, por último, que no me entienden. Cuando llegué por primera vez a Ereván, me intimidaba hablar armenio occidental. Tengo que reconocerlo, evitaba pedir comida en los cafés y hablar con los lugareños en el dialecto armenio oriental por miedo a que me juzgaran. Este muro de protección inicial que creé para mí no duraría mucho: los lugareños me entenderían y mantendrían una conversación.
Mientras trabajaba como voluntaria en Transparent Charitydurante un día, conocí a Smbad, un lugareño de setenta y tantos años, con el que mantuvimos una larga conversación sobre identidad, diáspora e idioma. Mientras trasladábamos y organizábamos la ropa donada, Smbad empezó una serie de preguntas inquisitivas sobre mi vida. Me preguntó de dónde era, de dónde eran mis padres y por qué sabía hablar armenio con fluidez. “Soy armenia-estadounidense, mis padres son del Líbano y hablo bien armenio gracias a mis padres.” O algo como eso fue lo que respondí. A lo largo de toda esta interesante interacción, me di cuenta de que Smbad ha estado hablando armenio oriental y yo en armenio occidental. No sólo me sorprendió este hecho, sino que yo misma no me había dado cuenta de que hablábamos en dos dialectos diferentes. Durante este breve tiempo, no hubo separación de la lengua ni ningún acto físico de clasificarme como otro tipo de armenio debido a mi lengua. Éramos simplemente dos armenios hablando en armenio.
LA COMPRENSIÓN REQUIERE DE DOS
Trabajar con el Center for Truth and Justice para traducir testimonios armenios de Artsaj del armenio oriental al inglés, me hizo cuestionar mi propia relación con los dos dialectos. El trabajo de traducción supone un reto, ya que debe realizarse con precisión y reflejar con exactitud las ideas de los testigos. Hablando armenio occidental, hay muchas diferencias entre palabras y frases que me resultan extrañas. Sin embargo, mi contacto con el armenio oriental me ha permitido comprender los distintos dialectos.
ADAPTACIÓN
En la última década, el país ha experimentado muchos cambios políticos, bélicos y demográficos. Hay problemas polifacéticos que abordar y resolver. Sin embargo, la cuestión del juicio basado en el dialecto ha dado un giro positivo hacia la adaptación. Con la repatriación de más armenios occidentales, se está produciendo una fusión cultural en Armenia. La mezcla de dialectos y de diferentes armenios de la diáspora ha creado una oportunidad para la tolerancia y la adaptación entre la gran nación armenia.
En Birthright, puedo conocer a gente de todo tipo de procedencias y personas con una exposición variada a la cultura y la lengua armenias. Los havak y los foros son una parte fundamental de la experiencia Birthright y nos permiten profundizar en distintos temas de cultura, historia y lengua. En mi primer foro, aunque el más revelador, se pidió a los repatriados que hablaran de su experiencia al regresar a Armenia. Levantando la mano, hice una pregunta sobre la conservación del armenio occidental en Armenia. El repatriado dijo: “La lengua oficial de Armenia es el armenio, no el armenio occidental o el armenio oriental.”